Aquí pienso consagrarme como toda una crítica de cine, pero de las películas que todo mundo ha visto que yo las veo 50 años más tarde. Quizá por eso pienso construir una sala de cine en mi modesta mansión, pedirle el teléfono a Spielberg, Del Toro, Coppola y a Mel Gibson, (éste último para que me traiga las palomitas) así me entero cuales películas están de estreno.
No fue sino hasta ayer que por tercera vez vi Pan's Laberynth, me perdonará Guillermo del Toro, si la meto en mi marmita y dejo bullir un poco las imágenes, los diálogos e interesantes personajes, para dar mi "psicodélico punto de vista".
Todo se desarrolla en España en 1,944, cuando las huestes franquistas estaban en pleno auge y los civiles estaban pronunciandose en batalla contra el régimen, Luis Sergi en el papel de un capitán más malo que el diablo, con nervios de acero que parece que la maldad fue su nodriza, desde el momento que lo ves en la pantalla esperas con ansias la horas para que lo maten al muy 'sanababich'.
Quitándole la emoción de las frases domingueras como.... "los niños son el futuro de la patria", como niños que una vez fuimos, en la escencia pura de inocencia, libertad, paz, ilusiones etc; que hasta llegabamos a sentirnos poderosos e invencibles, donde todas las cosas por medio de la imaginación no son otorgadas en plenitud, huéspedes de una burbuja tan frágil y a la vez tan resistente nos protege de recibir los efectos en su totalidad de los movimiento sociales más terribles, y aún conscientes de lo que pasa, resulta que hay una vía de escape infantilmente eficáz . . ."la imaginación".
Ésta capaz de conducir y canalizar nuestras preocupaciones en escenarios viables de tranquilidad casi precisos es donde ametrallamos cualquier sentimiento negativo, sin preocuparnos pasamos días dentro de nuestra burbuja -infantil- protegidos. Comunicandonos con seres fecundados en nuestra mesiánica imaginación, y es ahí donde situé a la niña de la película, OFELIA, que convive con personajes fantásticos del mundo de las hadas, viviendo ella su propia historia de retos, obedenciendo a un Fauno, que le explica que ella es una princesa del inframundo blablablá.
Si la guerra en las montañas por ideales, las torturas, el ejercito de Franco, fue opacado por la aventura en un laberinto entre hadas, mandrágoras, fauno, reyes es quizá una invitación de ésas que la vida trata de recordarnos una y otra vez por cualquier medio que la imaginación no sigue siendo exclusividad de los niños no creen?.
Abrazos.
Y . . . como dice Gabriel Garcia Márquez en Vivir para Contarla, "de niño tuve que interrumpir mi educación para ir a la escuela".
Fotos:
http://www.fantasymundo.com/galeria/galeria.php?galeria=El%20Laberinto%20de%20Fauno