September 18, 2008

Mista'peo (Gran Hombre).

Decía Celia Cruz, que la vida es un carnaval
que más vale vivirla cantando.
(perhaps, perhaps, perhaps).

Mientras contemplaba el símbolo del microcosmos y el macrocosmos, Fausto, en su condición de sabio meditaba en masoquistas lamentaciones sobre su vida (para él inútil) porque a pesar de ser versado en todas las areas intelectuales, algo que muchos quisieramos alcanzar, a él le parecía vano porque todo su conocimiento no había servido para enseñar a sus discípulos a ser mejores hombres.

Eso pasaba aquí; y allá, donde habitan las serpientes de seis alas que cubren la gloria del mero Tatashcán, Elohim, Yahvé, Dios o de acuerdo al nombre que nos salga más fácil; Mefistófeles se acercaba al trono y se burlaba de las penas que agobian a los hombres de sabiduría señalando con el dedo a los que teniendo el don de la vida se arrastran como gusanos inválidos revolcándose en el autosabotaje, que no han aprendido a disfrutar de las cosas más suaves, mundanas, pecados, cosas del mundo dirían por mi pueblo, Mefistófeles pedía autorización para visitar a Fausto y enseñarle la puntita del iceberg de lo que llamamos existencia.

Pues bien, parece que la bromita de muy mal gusto por cierto que le hicieron a Job, hace 'milochomil años' no ha pasado de moda y ahí vamos a presenciar otra tentación pero más cumbianchera de como disfrutar la vida (¡menos mal!). Y pues, si el diablo se nos presenta con cola, ese tenedor grandotote, cachos y vestido de rojo cualquiera se asusta y se muere, pues no le quedó de otra que llamar la atención en forma de perro haciendo gracias, quizá la mayor degradación de la figura del Principe de las Tinieblas, pero en la literatura se vale de todo, -así que lo siento Lavey pero aquí cristianismo rules compadre- y entonces Fausto, se lo lleva a su casa para alimentar al pobre perrito callejero.

Ya después de que Mefistófeles, se quita la máscara y se presenta con una forma decente para pasar desapercibido, empieza lo que yo llamo lección de vida para Fausto, entre pachangas en las cantinas, viajes si en el cuerpo no lo sé, andubieron de arriba, pa' abajo, y en el intermedio: mas conocido como purgatorio -por supuesto antes de que su santidad lo eliminara del mapa- y aquí quiero detenerme, porque las imagenes y los lugares donde Fausto fue llevado, a pesar de él reconocer la simbología, presenciar coro de ángeles, a las madres en el proceso de la maternidad desde un estado espiritual por el poder del amor maternal, Fausto encontró motivos para disfrutar más su paso por la tierra, el amor y el reencuentro con el Gran Hombre como le llaman los indios Naskapi al 'yo mismo' (ego), ese ser interior que nos desliga de maestros religiosos que nos han de enseñar lo que hay que creer, rituales, fiestas o costumbres que nos reconforten, sino ése compañero interior que reside en el corazón y es inmortal.

Ése guarda sin alteraciones el lenguaje de la vida, se conecta con la naturaleza con todo lo exterior y lo lleva al plano interior para mostrarnos que la vida aún en los momentos más hijueputas se debe de apreciar y sacarle todo el jugo posible hasta el final, y eso fue una de las cosas que Fausto descubrió al verse como un universo individual perfectamente trazado sin errores ni manchitas, porque todos somos sobrevivientes en las batallas personales.

Les comparto uno de los párrafos más impresionantes de este libro que me ayudaron a hacer las pases con 'mi amigo interior'.

Mis venas baten con fuerza vital recién adquirida para saludar al crepúsculo aéreo.Tierra, tú también has sido constante esta noche y respiras a mis pies con un nuevo ánimo total. Empiezas a arrullarme con mil voluptuosidades y produces en mí la decisión de aspirar sin cesar a más noble vida.El mundo, envuleto en los vapores del crepúsculo, comienza a despertar; alegre en el bosque repite los ecos sonoros de una vida múltiple; se exhala la niebla después de haberse tendido en el valle, la celestial claridad desciende a las profundidades mientras las flores y las ramas dobladas por el rocío se elevan del pavoroso seno del abismo en que dormían sepultadas. Los colores se destacan del fondo en que la flor y la hoja sueltan trémulas perlas y el mundo alrededor mío se convierte en un edén.

Las cumbres enormes de los montes anuncian a la hora solemne, gozando de la luz eterna que sólo más tarde desciende hasta quí; nueva claridad inunda las verdes laderas de los Alpes y penetra poco apoco hasta la más honda cañada para derramar su luz a raudales . ¡Ah! ¡Deslumbrado ya, oblígame el dolor a retirar la mirada! Así la esperanza inexpresable a fuerza de constancia se eleva al nivel de un deseo sublime y ve ensanchársele de repente la ruta que ha de llevarle a su cumplimiento. Mira cómo se agita ahora un mar de fuego en eternos abismos. Grande es nuestro asombro, pues veníamos a enceder la antorcha de la vida y de todas apartes nos envuelve un torrente de fuego.¿Es el amor el odio que nos oprime con los lazos del color y del placer al grado de hacernos bajar la vista al a tierra para ocultarnos con el velo de nuestra primera inocencia?

Siempre contemplo con gozo mayor la cascada que muge en la roca y forman sus aguas al rodar nubes de espuma en el aire, que al primer rayo del sol se convierten en un hermoso arcoiris. Al ver que tan rápido ese arco se destaca puro, cómo desaparece del todo en los aires y forma alrededor un vaporoso estremecimiento, ¿no es cierto que parece la imagen de la vida humana?






September 09, 2008

¡El Grito!

América, América!¡Todo por ella; porque nos vendrá de ella desdicha o bien!

Somos aún México, Venezuela, Chile, el azteca-español, el quechua-español, el araucano-español; pero seremos mañana, cuando la desgracia nos haga crujir entre su dura quijada, un solo dolor y no más que un anhelo.

Maestro: enseña en tu clase el sueño de Bolívar, el vidente primero. Clávalo en el alma de tus discípulos con agudo garfio de convencimiento. Divulga la América, su Bello, su Sarmiento, su Lastarria, su Martí. No seas un ebrio de Europa, un embriagado de lo lejano, por lejano extraño, y además caduco, de hermosa caduquez fatal.

Describe tu América. Haz amar la luminosa meseta mexicana, la verde estepa de Venezuela, la negra selva austral. Dilo todo de tu América; di cómo se canta en la pampa argentina, cómo se arranca la perla en el Caribe, cómo se puebla de blancos la Patagonia.

Periodista: Ten la justicia para tu América total. No desprestigies a Nicaragua, para exaltar a Cuba; ni a Cuba para exaltar la Argentina. Piensa en que llegará la hora en que seamos uno, y entonces tu siembra de desprecio o de sarcasmo te morderá en carne propia.

Artista: Muestra en tu obra la capacidad de finura, la capacidad de sutileza, de exquisitez y hondura a la par, que tenemos. Exprime a tu Lugones, a tu Valencia, a tu Darío y a tu Nervo: Cree en nuestra sensibilidad que puede vibrar como la otra, manar como la otra la gota cristalina y breve de la obra perfecta.

Industrial: Ayúdanos tú a vencer, o siquiera a detener la invasión que llaman inofensiva y que es fatal, de la América rubia que quiere vendérnoslo todo, poblarnos los campos y las ciudades de sus maquinarias, sus telas, hasta de lo que tenemos y no sabemos explotar. Instruye a tu obrero, instruye a tus químicos y a tus ingenieros. Industrial: tú deberías ser el jefe de esta cruzada que abandonas a los idealistas.

¿Odio al yankee? ¡No! Nos está venciendo, nos está arrollando por culpa nuestra, por nuestra languidez tórrida, por nuestro fatalismo indio. Nos está disgregando por obra de algunas de sus virtudes y de todos nuestros vicios raciales. ¿Por qué le odiaríamos? Que odiemos lo que en nosotros nos hace vulnerables a su clavo de acero y de oro: a su voluntad y a su opulencia.

Dirijamos toda la actividad como una flecha hacia este futuro ineludible: la América Española una, unificada por dos cosas estupendas: la lengua que le dio Dios y el Dolor que da el Norte.

Nosotros ensoberbecimos a ese Norte con nuestra inercia; nosotros estamos creando, con nuestra pereza, su opulencia; nosotros le estamos haciendo aparecer, con nuestros odios mezquinos, sereno y hasta justo.

Discutimos incansablemente, mientras él hace, ejecuta; nos despedazamos, mientras él se oprime, como una carne joven, se hace duro y formidable, suelda de vínculos sus estados de mar a mar; hablamos, alegamos, mientras él siembra, funde, asierra, labra, multiplica, forja; crea con fuego, tierra, aire, agua; crea minuto a minuto, educa en su propia fe y se hace por esa fe divino e invencible.

¡América y sólo América! ¡Qué embriaguez semejante futuro, qué hermosura, qué reinado vasto para la libertad y las excelencias mayores!

Gabriela Mistral

1922.- Santiago de Chile.

(Revista de Revistas, México, D. F.)


Recados para América/Gabriela Mistral. (leer más)


September 05, 2008

Another brick in the wall. ¡Hallelujah!

Desde el balcón con el brazo derecho extendido saludas a tu pueblo que aplaude con fervor.Vitorean el Hail sacrosanto como protección contra los enemigos, el cayado invisible de tu omnipotencia te hace alzar la frente sintiéndote el más poderoso entre los poderosos.

Tu sonrisa deja ver los colmillos que clavaste en la yugular de tus víctimas, por lo tanto dejaron de ser subliminales.
La supremacía bendita que alardeas te bautizó el ungido que marca fronteras con ladrillos de piedra, en tu estrecha memoria los muros simbolizan el poder y la gloria de antiguas ciudades que necesitaban rodearse de murallas intimidatorias y comenzaste la contrucción de la tuya.

Sin embargo, se te olvida que todas han caído pieza por pieza, al sonido de las trompetas o por la fuerza, pues un ladrillo intimida pero no vence la voluntad humana, menos, si ésta trae el espiritu de lucha.

¿Acaso piensas que por muy alto que lo edifiques no se puede saltar, o quién te asegura que no dejaste encerrado entre esos mismos muros otro César Chávez o un Luther King?

¿Qué pasará cuando en tus fiestas privadas, se llegue a la embriaguez de tal forma que no haya cura para tu resaca?

Cuando tus manos sean las que quieran romper el muro de la ignominia que te cubrirá. . . ¿Sacarás entonces las trompetas y echarás abajo la gloria de tu murallas pidiendo ayuda de los que ahora aíslas?

Sólo espero que ese día tus brazos sean tan largos que sobrepasen tu muro cuando quieras enlazar una mano amiga.

¡He dicho!.

September 01, 2008

Quesadilla de Zacapa pa'mi matate.

El miedo irracional a las ideas nuevas, fue uno de los mayores obstáculos para que el público aceptara las ciencias modernas. (llave del chino para los misoneístas, ¡duro con el cincho!).

Mucha gente supervalora equivocadamente el papel de la fuerza de voluntad y piensa que nada puede ocurrir en su mente sin que lo haya decidido e intentado. Pero debemos de aprender a diseminar cuidadosamente los mensajes.

Si queremos ver las cosas en su verdadera perspectiva, necesitamos comprender el pasado del hombre, así como su presente.

Todos los cadáveres en el mundo son químicamente idénticos, pero los individuos vivos no. (¡Juepúta!)

Carl Gustav Jung.

Cada época recibe su propia medida de libertad artística, y aún el genio más creador no puede saltar los límites de la libertad. -Kandisnksy.


Aclaración: las expresiones filosóficas entre paréntesis son mías , por lo demás no me hago responsable.

August 05, 2008

De herencias y divagaciones


Quiero contarles que acabo de recibir la herencia de parte de mi abuela paterna, un regalo encantador y muy significativo porque está hecho con sus manos, a sus 90 años mi abuela Arminta lo hizo para mí. Una de las cosas que más me sorprendió fue ver la precisión del trabajo, la experiencia, el cuidado y el amor con que lo elaboró.Se nota.

Pienso que las herencias (matando el significado) deberían de darse en vida, leer los testamentos también en vida, que el testador esté ahí y vea la reacción de los disconformes y los agradecidos. Exactamente eso es lo que pienso hacer cuando mis nietos: Salvador, Ernesto, Luvina, Conchita y Paolo -el benjamín de la familia- les toque su turno y sean mayorcitos. No creo que que haya mayor problema cuando reciban su dote a menos que la personalidad de Conchita haga de las suyas. Ella parece que traerá el tercer sello matriarcal de la familia en la aorta, porque en el corazón es donde se enraiza el matriacardo -¡tzingao!-, puede entonces, no convenirme darle la herencia en vida. Al menos lo que tengo pensado darle.
Imagino la escena: viéndome con ojos de 'rencor' frunciendo los labios hacia la izquierda y hablando entre dientes.Y yo, como estaré en la edad del chocheo me haré la cruz santificadora desde la frente hasta el ombligo, clamando a la providencia que aligere mi dolor. Porque saben? a esa edad que hemos sido padres por segunda vez es donde duele más un desprecio.
Por eso en mis oraciones nocturnas y desiderativas pido lucidéz para el momento en que oiga las campanas del cielo tan cerca como las de la tierra (en pocas palabras cuando tenga un pie aquí y otro allá) .

La vejez es la insignia del respeto a nivel mundial, hace que las cabezas más poderosas se inclinen, o al menos, que presten un poco de atención a las sugerencias, uno de mis alientos fue cuando La Madre Teresa de Calcuta le escribió una carta a George Bush y Sadamm, diciéndoles que guardaran sus pistolitas y humitos, que sus armas causaban más destrucción en el mundo y pudiendo escoger el camino más corto -la Paz- elegían uno que cobraba tanto sufrimiento y vidas (matones de mierda). Y aunque no le hicieron mucho caso, al menos no refutaron sus palabras.En este caso ella tenía la autoridad que dan las obras bien hechas, como mi tía Cándida por ejemplo, la segunda matriarca de la familia, ella recibió la batuta cuando mi abuela decidió no seguir a cargo, al verla llegar de visita todos los sobrinos en fila, nos poníamos la mano derecha rígida sobre en la sien ofreciendole nuestro respeto. Ella es guapísima quizá por eso jamás se casó, quizá los hombre se sentían intimidados con su belleza, "betoasaber" pero de ahí la sospecha que mi nieta Conchita puede traer el tatuaje matriarcal y que se sienta ofendida si le regalo "un delantal", y piense que la estoy esclavizando a la cocina, porque eso fue lo que me heredó mi abuela Arminta, "un delantal verde" por supuesto yo lo recibí contentísima aunque no puedo asegurar que mi nieta lo reciba de la misma forma.

Es increíble como los ciclos de la vida se mueven de forma tan precisa, 'hoy estamos, mañana nos vamos, es el camino que todos llevamos '. . . y por ahí se dejan huellas físicas o espirituales en la gente que ya no está, en los que nos acompañan y los que vendrán, -como mis nietos que sin haber nacido yo ya sé que heredarles-.

Así es la vida!