que más vale vivirla cantando.
(perhaps, perhaps, perhaps).
Eso pasaba aquí; y allá, donde habitan las serpientes de seis alas que cubren la gloria del mero Tatashcán, Elohim, Yahvé, Dios o de acuerdo al nombre que nos salga más fácil; Mefistófeles se acercaba al trono y se burlaba de las penas que agobian a los hombres de sabiduría señalando con el dedo a los que teniendo el don de la vida se arrastran como gusanos inválidos revolcándose en el autosabotaje, que no han aprendido a disfrutar de las cosas más suaves, mundanas, pecados, cosas del mundo dirían por mi pueblo, Mefistófeles pedía autorización para visitar a Fausto y enseñarle la puntita del iceberg de lo que llamamos existencia.
Pues bien, parece que la bromita de muy mal gusto por cierto que le hicieron a Job, hace 'milochomil años' no ha pasado de moda y ahí vamos a presenciar otra tentación pero más cumbianchera de como disfrutar la vida (¡menos mal!). Y pues, si el diablo se nos presenta con cola, ese tenedor grandotote, cachos y vestido de rojo cualquiera se asusta y se muere, pues no le quedó de otra que llamar la atención en forma de perro haciendo gracias, quizá la mayor degradación de la figura del Principe de las Tinieblas, pero en la literatura se vale de todo, -así que lo siento Lavey pero aquí cristianismo rules compadre- y entonces Fausto, se lo lleva a su casa para alimentar al pobre perrito callejero.
Ya después de que Mefistófeles, se quita la máscara y se presenta con una forma decente para pasar desapercibido, empieza lo que yo llamo lección de vida para Fausto, entre pachangas en las cantinas, viajes si en el cuerpo no lo sé, andubieron de arriba, pa' abajo, y en el intermedio: mas conocido como purgatorio -por supuesto antes de que su santidad lo eliminara del mapa- y aquí quiero detenerme, porque las imagenes y los lugares donde Fausto fue llevado, a pesar de él reconocer la simbología, presenciar coro de ángeles, a las madres en el proceso de la maternidad desde un estado espiritual por el poder del amor maternal, Fausto encontró motivos para disfrutar más su paso por la tierra, el amor y el reencuentro con el Gran Hombre como le llaman los indios Naskapi al 'yo mismo' (ego), ese ser interior que nos desliga de maestros religiosos que nos han de enseñar lo que hay que creer, rituales, fiestas o costumbres que nos reconforten, sino ése compañero interior que reside en el corazón y es inmortal.
Ése guarda sin alteraciones el lenguaje de la vida, se conecta con la naturaleza con todo lo exterior y lo lleva al plano interior para mostrarnos que la vida aún en los momentos más hijueputas se debe de apreciar y sacarle todo el jugo posible hasta el final, y eso fue una de las cosas que Fausto descubrió al verse como un universo individual perfectamente trazado sin errores ni manchitas, porque todos somos sobrevivientes en las batallas personales.
Les comparto uno de los párrafos más impresionantes de este libro que me ayudaron a hacer las pases con 'mi amigo interior'.
Mis venas baten con fuerza vital recién adquirida para saludar al crepúsculo aéreo.Tierra, tú también has sido constante esta noche y respiras a mis pies con un nuevo ánimo total. Empiezas a arrullarme con mil voluptuosidades y produces en mí la decisión de aspirar sin cesar a más noble vida.El mundo, envuleto en los vapores del crepúsculo, comienza a despertar; alegre en el bosque repite los ecos sonoros de una vida múltiple; se exhala la niebla después de haberse tendido en el valle, la celestial claridad desciende a las profundidades mientras las flores y las ramas dobladas por el rocío se elevan del pavoroso seno del abismo en que dormían sepultadas. Los colores se destacan del fondo en que la flor y la hoja sueltan trémulas perlas y el mundo alrededor mío se convierte en un edén.
Las cumbres enormes de los montes anuncian a la hora solemne, gozando de la luz eterna que sólo más tarde desciende hasta quí; nueva claridad inunda las verdes laderas de los Alpes y penetra poco apoco hasta la más honda cañada para derramar su luz a raudales . ¡Ah! ¡Deslumbrado ya, oblígame el dolor a retirar la mirada! Así la esperanza inexpresable a fuerza de constancia se eleva al nivel de un deseo sublime y ve ensanchársele de repente la ruta que ha de llevarle a su cumplimiento. Mira cómo se agita ahora un mar de fuego en eternos abismos. Grande es nuestro asombro, pues veníamos a enceder la antorcha de la vida y de todas apartes nos envuelve un torrente de fuego.¿Es el amor el odio que nos oprime con los lazos del color y del placer al grado de hacernos bajar la vista al a tierra para ocultarnos con el velo de nuestra primera inocencia?
Siempre contemplo con gozo mayor la cascada que muge en la roca y forman sus aguas al rodar nubes de espuma en el aire, que al primer rayo del sol se convierten en un hermoso arcoiris. Al ver que tan rápido ese arco se destaca puro, cómo desaparece del todo en los aires y forma alrededor un vaporoso estremecimiento, ¿no es cierto que parece la imagen de la vida humana?
