December 26, 2014
Perdóname madre por barrer solo por donde pasa la suegra.
¡Hola amiwis! con la novedad que FaceBook y Twitter no es lo mismo si lo comparo con la hoja sin límite de palabras que nos presta Blogger. Bueno; eso de prestar no es cierto, todo tiene un precio y pagamos como quién no quiere la cosa para escribir por aquí. Así es, la fama virtual y pagana también sale de nuestros bolsillos.
Con la otra novedad que decidí darme un inrinazo temporal de aquellas redes sociales, digo, temporal porque quizá un día se me chifle y regrese triunfante montada en un burrito, eh...no, mejor en un jaguar de cuatro llantas y comiendo un burrito de harina con arroces y frijoles, mientras la banda me tira palmas y flores como está escrito.
Lo que si no es novedad es que a mí me gusta mucho inspirarme y echarle una manita de gato a mi autoestima de vez en cuando, por supueto que me gustan los libros de superación personal, porque aunque estos tienen muy mala fama por no dar la fórmula para éxito sino que se andan por las ramas, pues uno siempre necesita leer, (escuchar, ver) a alguien que le diga "sí se puede".
Es como aquel regaño que usan las mamás "para chupar si tenes amigos pero si les decís que tenés hambre nadie te invita a comer". Y sí quizás tengan razón, para críticas y clubs de odio hasta invitaciones se reciben. Así que hoy vengo en disposición positiva a recomendarles y reseñar uno de mis documentales favoritos, Jiro dreams of Sushi.
Jiro es un hombre de 85 años que tiene el restaurante de sushi más caro del mundo en una estación subterránea del tren de Japón. Jiro es el testimonio viviente de alguien que tiene un sueño y lo hace realidad perfeccionandolo día tras día. Es la historia más poderosa de perfección que jamás haya visto. ¡Jamás!
He leído historias de líderes exageradamente perfeccionistas que buscaban el éxito pero coincidentemente casi todos fueron las mentes más crueles que existieron, era comos si la maldad acarriaba la perfección y el detalle para solidificar sus sueños.
Jiro comparte con las cámaras el ritual del sushi, el orden establecido de sus pensamientos y palabras mientras la música clásica del documental hace danzar las herramientas y las manos de los cocineros. La limpieza del lugar es exagerada al nivel que imagino a los microorganismos de esmoquin y zapatillas de charol. Es ahí donde cualquiera quiere probrar el sushi aunque no le guste, como es mi caso.
Jiro dice, regresaba del trabajo y por la noche mientras dormía la visión del sushi me despertaba y yo esperaba ser el mejor, y por supuesto lo es.
Yo, que no sé nada de sushi pero sí de sueños recuerdo aquella estrofa de la canción Moment of Truth que dice "deep in the night a dream is born, what that you can't ignore" y que después tambien dice... once in your life you make a choice, ready to risk it all". Y no-posí. ¡Sí se puede!
Ese llamado a cumplir los sueños es la cosa más resbalosa del mundo, de cierta forma está metido en la cabeza de uno pero por otro puede ser tan esquivo que pocas veces uno es capaz de darle forma. Vengo de un lugar donde la cultura de "así que se vaya" me formó, junto con aquella de "peor es nada" y así en ese ambiente tan mediocre qué es lo que sale al final de cuentas, pues eso, la mediocridad. Recuerdo cuando de niña mi mamá me ponía a barrer y apenas si pasaba la escoba y la basura que se resistía siempre paraba debajo de la cama o los sillones. Mi mamá salía con esa frase "vos barrés, solo por donde pasa la suegra".
Seguramente como trabajadora de Jiro no la hago, la diferente entre Guatemala y Japón es enorme, esos japoneses son rudos y logran salir adelante de las peores desgraciadas. Mi alma quintomundista aún se resiste a la disciplina para encontrar el éxito. Me agüeva pensar que desperdicio mi vida en nimiedades en una aprobación y diversión pasajera, mientras lo retos o mis espectativas son grandes. O sea, no estoy en nada.
Veo a Jiro con esa cara de juilin demandánsoe tanta perfección, sometido al estrés por cuenta propia, sin desviarse de su meta y siento que la vida no me va a alcanzar para cumplir mis sueños.
Dice Napoleón Hill que se tiene ganado la mitad del camino al éxito mientras se tiene una meta y llevarla a cabo es la otra mitad.
—¿Seré yo acaso maestro Roshi? —
Miren el documental, recomendadísimo. A mí no me gusta el sushi ni voy a ir a pagar 300 dólares por 20 piezas. Pero si algo no puedo negar es que es tremendamente inspirador.
¡He dicho!
September 26, 2013
Una reflexión de Jueves.
El 28 de Agosto, Google nos sorprendió con el Doodle con la celebración por cumplirse 50 años de un discurso maravilloso que dió Martin Luther King Jr. La primera vez que entendí la profundidad de ese discurso yo estaba en una salón de clases de una biblioteca pública de Brooklyn, New York. Era la única "hispana"entre todos mis compañeros, la mayoría eran de la raza negra, 'afroamericanos', ellos eran como 20 y los otros cinco restantes eran chinos. Recibía el curso de clases para preparnos al examen de GED. La maestra nos puso a leer el discurso de Martin Luther King como comprensión de lectura, lo habíamos escogido por votación unánime porque aparte de todo creíamos que era algo que nos iba a motivar.
Mi maestra empezó la lectura y así cada uno leíamos un párrafo, era realmente emocionante leer de voces 'afroamericanas' ese discurso, al final todos conmovidos aplaudimos a la memoria de ese hombre que cambió la historia de este país. O al menos, ha ayudado a hacer realidad la ley de convivencia. Se ve, por supuesto en las calles como todos convivimos, en los trenes, en los restaurantes en las playas, y como se extendido de 'negros, latinos, asiáticos, etc'.
Amigos me han contado que hay lugares donde todavía se puede ver el odio racial, jóvenes con bates y cadenas amenazan a los negros que se atreven a correr sus calles, eso muy cerca de donde vivo. No lo he visto, pero he visto como algunos de descendencia italiana escupen cuando ven pasar a un negro en su barrio decorado con banderas de Italia y estatuas de sagrados corazones en los jardines. Me indigna claro, a veces siento que una 'matrioshkita' reaccionaria vive dentro de mí y me empuja a luchar por las injusticias, no lo puedo explicar, pero me he metido en líos por defender causas imposibles (eso da para otro tema, porque me avergüenza decir que por mi culpa un señor perdió su trabajo al pelearme con su jefe porque lo maltrataba, pero en fin, esa es otra historia que un contaré completa).
Sin embargo, el discurso I have a Dream de Martin Luther King, no deja de tener la misma fuerza cada vez que se escucha o se lee, principalmente cuando tu mente ya descifra la connotación de las palabras en inglés y logras entender el significado de algunas frases que a veces tienen una traducción sub-estimada o sobrestimada, al final, creo que peco de apresurada estos discursos tienen la virtud de sobrepasar el idioma.
Cuando yo vi el Doodle, inmediatamente pensé que se trataba de Barack Obama y sus particulares orejas, (no me refiero a la CIA o NSA que también son orejas, sino a las que tiene pegadas en la cabeza) me sorprendió que si se trataba de Martin Luther porque era la cabeza de Obama, aunque los dos son negros, su forma craneal es totalmente distinta, es decir, en Google se equivocaron. Eso, si es que no lo hicieron a proposito.
¿Por qué a propósito? El presidente Obama ya no tiene el mismo recibimiento por el espectador, el ciudadano ya le cae mal hasta escucharlo hablar, si antes era un deleite como orador ahora lo vemos como un hombre cansado y con un lenguaje corporal que niega todo lo que dice, porque simplemente su administración ha caído en error tras error. En su campaña se metió a la bolsa a un montón de gente que quería que sus hijos regresaran de las bases militares y volvieran a casa, era practicamente su sello, con Obama las tropas vuelven a casa. ¡No más guerra!
Poco a poco los terroristas se multiplican y resulta que este país se ve amenazado diariamente por la horda enemiga. Es el país más poderoso, ya lo decía Saramago "en el mundo hay dos grandes potencias Estados Unidos y tu". Es obvio, que siempre van a querer desbancar al imperio. Dios nos guarde de tener la guerra en las propias calles gringas. No es lo mismo ver los cuetes en la televisión que tener que verlos desde la ventana y escuchar los bombazos en la esquina rezando que no sea tu casa con la que choque.
M Luther King, era un hombre 'diferente y similar' a Obama, muy parecido porque él era un guerrero, con el liderazgo de una guerra racista, con un sueño -hasta ese momento simbólico- y con una convicción de YES, WE CAN, y es aquí donde se ve la diferencia, porque esa frase fue usada por Obama para ganar la presidencia, era como ver al Tío Sam señalando con el dedo y diciéndome vamos únete nosotros también podemos votar el estereotipo racista y convertirnos en un país que va a ser respresentado por un negro, "yes we can".
Y así fue, Estados Unidos de América sembró un presidente negro, tirando al trasto el apodo racista y la convivencia se hizo realidad, mientras bajo las cortinas se creaba todo un plan a largo plazo de conspiraciones y males de ojo que donde la única víctima, disculpe usted, es Estados Unidos. Pasó el tiempo y en pleno 2013 Obama ya cansa, ya aburre, es altamente criticado, nadie lo tolera y zass! aparece Google celebrando los 50 años del discurso de Martin Luther K, con la espalda, el craneo y las orejas de Obama. ¡Pos oigame no hay derecho!
Para eso mejor hubieran puesto esta foto y no pasarse cagando en uno de los discursos más bellos que han pasado por este corredor gringo que solo le corresponde tener la foto de su autor, el Reverendo Martin Luther King Jr.¡He dicho!
July 21, 2013
"La Mujer en la Literatura". -Literatas que dan lata-
Recibí una invitación para participar en un colectivo de
mujeres en el cual escribiríamos un texto sobre la mujer en la literatura.
Estuve varios días en un bloqueo mental y desértico, una cosa de locos. No
venía a mi mente un texto que explicara bajo mi punto de vista qué motiva a la
mujer a escribir o, en este caso, a ser parte de la literatura.
Tengo una amiga que lee las cartas, prepara pócimas, hace
conjuros, levita y muchas veces se hace invisible, así que la visité para que
canalizara la energía negativa que me invadía y producir algo positivo y, de
paso, llamar a algún espíritu errante con buenas nuevas del más allá.
Esa noche coincidía con Luna llena propicia para el
encuentro. Nos sentamos alrededor de la mesa; sobre la mesa un plato con agua,
un vaso lleno de sal, dos limones en cruz, dos velas blancas, un lápiz y una
libreta. Mi amiga pidió que rociara sal en el agua y lo hice; que insertara las
velas en cada uno de los limones y lo hice. Mientras, ella recitaba una oración
citando a todos los fantasmas de la literatura. “Si tienes fe”, me dijo, “todo
es posible.”
Poco a poco, la fe me fue abandonando: tenía tres horas de
estar esperando que una señal, un ruido en la puerta, una luz descendente, un
pellizco en la nalga, que se apagara una vela, qué se yo, cualquier indicio
fantasmagórico sobre el lugar. Nada apareció. Todo fue en vano.
Ella me dijo que mi pobreza de espíritu había alejado a los
entes, que a ella nunca le fallaban las sesiones y que nada podía hacer por mí,
que lo único que me quedaba era disculparme y declinar a escribir sobre la
mujer en la literatura. “Total”, decía mi amiga, “las mujeres solo saben hacer
poemas cursis”.
Esa fue la gota que derramó el vaso. Le di de bofetadas a
tal nivel que cayó inconsciente sobre el altar de las intercesiones, escupí su
rostro, le exprimí los limones sobre los ojos y me marché como lo que soy, una
dama.
Regresé a mi casa a las 2:15 de la mañana, cansada e
indignada. Con un sentimiento amargo, de desesperanza. No era posible que un
texto sobre la mujer no fluyera de mis entrañas, siendo que yo pertenezco al
gremio. Al gremio de las mujeres, por supuesto.
Mi posición económica va de mal en peor: en los últimos
meses me escondo del casero y ese pan enmohecido está por terminarse, lo que me
obliga a ir al bar de la esquina a emborracharme con ese aguardiente barato que
me hace olvidar el hambre y las penas de amor propio. Hoy no fue la excepción.
Después de la media noche comienzan a llegar los más extraños seres, esos que
jamás vemos a la luz del día. Parecen salir de las cloacas: hombres y mujeres
con toda clase de vicios e historias alucinantes que se igualan a los tomos de
la historia universal. Créanme.
Me senté y la mesa del bar estaba mojada, alguien había
derramado cerveza. La sequé con la manga de mi abrigo, una mujer puso unas
monedas en la rocola y la canción Me and Bobby McGee comenzó a sonar. Esa voz
aguardentosa y hermosa de Janis Joplin cantaba "freedom's just another
word for..." pero fue interrumpida por alguien que tropezó con el cable de
la electricidad que daba vida a la rocola. Quedó todo en silencio, abucheos,
carcajadas que expedían olor a diesel, un ambiente nauseabundo y bastante
sombrío.
Una mujer me llevó la botella de aguardiente, un vaso
pequeño y un salero, y al rato regresó con una botella de chile que azotó sobre
la mesa.
Me serví el primer trago, que atravesó mi garganta como un
alambre de púas. Esta noche el líquido sabía diferente. El segundo fue peor e
iba largarme de ahí pero al levantarme sentí el alcohol circulando en mi
sangre, del estómago hacia arriba, pasó por mi nariz y luego se regó en mis
sienes palpitantes. Intenté servirme otro trago pero se derramó en la mesa, no
en el vaso. Bebí directamente de la botella hasta quedar en un estado de
embriaguez que poco a poco me hizo olvidar los sinsabores de la vida. En ese
momento una figura extraña se formaba frente a mí, primero transparente y luego
corpórea, tomando forma humana y de pronto... ¡Una mujer!
Ahí estaba, ahora era visible: ella puso un cigarro en mi
boca, aspiré el humo tan profundamente que al exhalar mi visión tenía tanta
claridad como nunca antes. En ese momento vi a mi alrededor: mujeres hermosas,
mujeres brindaban y reían. En unas mesas recitaban poemas y en otras citaban a
los filósofos y debatían sobre los clásicos de la literatura. Podía escuchar de
cada una de ellas las verdades más elementales de las letras. ¿Qué era esto?
¿Qué diosas estaban frente a mí?
La mujer se sonrió ante mi asombro y preguntó: “¿No era esto
lo qué buscabas?”-Le contesté que sí, que había tratado de buscar en vano algo
que escribir sobre el rol de la mujer en la literatura, que había leído a
muchas mujeres pero que no sabía como explicarlo. Malinterpreté una burla en su
mirada. De pronto la reconocí y un escalofrío invadió mi cuerpo: no podía ser
real lo que veía. Ante mí una de las escritoras que más he admirado, con su
cabello gris, sus manos largas y fuertes que cubrieron las mías, me dijo que
había venido a ayudarme. Supe que era imposible haberla visto cara a cara: o yo
estaba muerta o ella no era real. Su carcajada hirió mi autoestima, mientras me
explicaba que las grandes escritoras son inmortales, que basta con llamarlas y
ellas acuden en cualquier momento. Saqué mi libreta, le conté lo que necesitaba
hacer este fue el diálogo que sostuvimos.
Gabriela Mistral y La Filistea.
GM- Acudo todas las noches a este bar a escuchar a las
poetas, narradoras y ensayistas. Cada una tiene una fuente de información
valiosa que pasarán a las generaciones. ¿Ves la mesa azul? Allí se sientan las
poetas, son agudas y silenciosas. Observan, absorben el mundo despacio, a pesar
que este da vueltas rápidamente. Nunca las verás detenerse, hacen coincidir las
letras como los colores del cubo de Rubik, por más desordenadas que estén. Sin
ellas el mundo no tendría magia. ¿Ves aquella mujer que parece un gato, que
camina sigilosa y elegantemente como pisando la seda? Es Vania Vargas, acércate
ahora y lee en voz alta lo que está escribiendo, porque ahora ella no puede
verte.
LF- Gracias maestra, de no haber sido por usted jamás
hubiera descubierto el secreto de Vania, ella escribió esto: Escribo por
imitación, porque la niña que fui quería ser escritora como su tío, y más
adelante como muchos otros. Escribo porque me gusta que me cuenten historias y
porque me encanta pensar que yo podría tener una buena historia que contar.
Escribo porque lo que tengo que decir está detrás de las palabras que pueden
salir cuando abro la boca. Escribo porque me cuesta hablar. Escribo porque, si
Octavio Paz tenía razón y somos seres de palabras, si no lo hago podría llegar
a explotar. Escribo porque no se me ha muerto el asombro, porque me gusta
pensar que soy una cronista del mundo interior y exterior que me tocó vivir.
Escribo como el náufrago que lanza bengalas desde su isla desierta, en espera
de que alguien, en algún lugar, piense que en medio de la vasta oscuridad hay
otra vida. Escribo porque voy camino a la muerte y quiero quedarme un poco más.
Escribo porque todo el tiempo hay demasiado ruido, demasiadas voces: la gente,
los medios de comunicación, los libros; escribo porque es la única manera que
tengo para escucharme con atención.
GM- Ves, ahora ya tienes material para escribir sobre las
mujeres en la literatura. Como ella hay muchas, pero no todas vienen a este
bar. Déjame te enseño algo más. ¿Ves la mujer que viene entrando? Ella siempre
llega a esta hora, se llama Denise Phè-Funchal. Pide lo mismo de beber y no habla
con nadie, excepto con los astros que le dicen su futuro. Ahora viene para acá,
no te preocupes, ella tampoco puede verte. No quites la vista de lo que escribe
y cuéntame por favor, que mi vista no funciona bien en la oscuridad.
LF- ¡Ya lo tengo! Ella ha escrito lo siguiente: escribir es
un acto temerario, no por el hecho de que te expongás al mundo, si no porque te
exponés ante vos misma antes que frente a los demás. Escribir es un acto de
valentía porque sabés que no podés mentirte, que sos vos ante lo que te gusta,
ante el arte, ante la capacidad creadora, ante los maestros que has leído y a
los que les debés respeto, como respeto le debés al oficio... ahora... por qué
escribo... porque me permite mantener la cordura, porque es la única forma de
defenderte de la realidad, al menos la única forma que yo he encontrado.
Escribir se convirtió en una forma de interpretar la realidad que me rodeaba y
de intentar entender los motivos de los otros, sus sentimientos ante sí mismo y
ante el mundo, primero en el colegio y luego en la enormidad del mundo.
GM- No olvides Filistea, admirar y respetar a cada una de
las mujeres que se encuentran en este bar, de primera mano vas conociendo los
motivos que las llevan a escribir, como ellas, muchas más que no me alcanzaría
esta noche para nombrarlas. Cada una con un sello sobre sus cabezas que las
hace embajadoras de aquello que solo puede ser dicho de forma escrita.
LF- Maestra, me siento privilegiada, muéstreme a las otras,
quiero conocer más detalles.
GM- Pronto amanecerá, más vale que recuerdes cada palabra y
que las sepas transmitir, de lo contrario no volverás a verme. Acércate a la
barra, ahí vas a encontrar a otra mujer que escribe desde los 5 años, que tenía
miedo de proclamarse escritora, que usaba otros nombres. Un día arrugó un papel
y lo tiró en la basura, lo recogí y ahora te lo doy, harás bien si lo lees.
LF - Escribo desde los 5 años, yo dormía con mi hermana en
un cuarto del otro lado del patio y ella moría de miedo, así que yo le contaba
cuentos, cuando aprendí a leer leía cuentos para poder contarle pero a ella le
gustaban los que yo le inventaba así que mi primer "libro de cuentos"
fueron unas recopilaciones para ella que tenían más dibujos que texto. Yo
guardaba mis cuentos porque la gente que los leía no los comprendía, el primer
premio que gané a los 16 años no lo firmé con mi nombre sino con el de mi
"novio" y el ganó.
Escribo porque si no lo hiciera estaría loca, o suicida,
necesito expresar, y a veces usar otros nombres para decir es útil, permite
salir de sí misma sin sicotisarse.
Sigo escribiendo, para calmar a mi niña interior que tiene
miedo. -Patricia Cortez-
GM- Es hora de irme, si vienes mañana prometo que verás a
otras y así todos los días hasta que no quede una sola escritora sobre la
tierra...
Amaneció y la embriaguez me dejó la boca seca y pegajosa. No
supe como llegué a mi casa, no supe si lo que viví fue cierto, aunque mi
libreta tiene muchos textos que por ahora es imposible transcribir. Tengo
material suficiente para escribir acerca de La Mujer en la Literatura. Lo haré
desde la calle, bajo algún puente, sobre una banqueta con olor a orines, sobre
una estación de tren, bajo el frío de la nieve, en la banca de algún parque en
cualquier lugar menos en esta casa, pues el casero me ha dejado una nota de
desalojo irrevocable:
"¡Váyase a la mierda!"
July 02, 2013
Cuarta entrega de Tuitcorridos.
Afortunadamente nada tiene de ilegal transportar del Twitter para Blogger otro cargamento de Tuitcorridos. La ventaja de consumir letras e historias a pesar de ser adictiva también es sana. Así que la mercancía tiene doble virtud, nuevamente Chisgarabís con el permiso de sus autores publica otros cuatro Tuitocorridos. Disfrutenlos.
"CONFESIONES DE INODORO"
Autor: @CadejoPardo
1) Llevaba ya cierto tiempo trabajando para una institución del estado y unos amigos también, en puestos cercanos. (Por capacidad of course)
2) Una tarde particularmente calurosa entré al trono y ya en el pleno trance estaba cuando escuché que alguien entró al baño contiguo.
3) Cada quien en su esfuerzo, de pronto, mi celular vibró discretamente, ante lo cual respondí y dije: ¿Que onda mano, como has estado?
4) Simultáneamente me contestó el interlocutor por teléfono y ¡oh sorpresa! El amigo que entró al otro baño, así que ignoré al segundo.
5) Después de una larga perorata acerca de babosadas (de parte de los 2 fulanos).
6) Los tiempos de conversación cazaron e hice el comentario ¿como siguieron tu hermana y su novio? El del teléfono dijo "Ya mejor gracias".
7) Habían sufrido un accidente automovilístico hacía poco
8) Pero el del baño, incómodo respondió: ¿Y vos que sabés pues, te contó algo su traido? Basta decir que corté la llamada intempestivamente.
9) Le dije: Ya lo sé casi todo, así que me contás bien o te saco de allí ahorita y te tiro al corredor todo cagado.
10) Me contó como su hermana no podía deshacerse de su traido, que varias veces había intentado mandarlo a la chingada.
11) Así que inventó que había estado saliendo conmigo, estaba enamorada y embarazada, y que como yo era protegido de ciertos funcionarios...
12) Era intocable. Yo no sabía que hacer, estaba enojado y molesto, cité a la hermana del fulano. Hacía un par de años que no la veía.
13) La confronté pero resultó que había salido de la adolescencia muy bien favorecida, y no se como, terminamos saliendo.
14) Durante 6 meses, para martirio del hermano y regocijo mío. FIN.
"PASTILLA DESINFECTANTE"
@alegalvarez
1. era un día como cualquier otro en la vida de un ingeniero, andaba éste supervisando proyectos en algún lugar lejano, razón por la cual
2. decidió comer algunos trocitos de queso importado que su compañero de viaje le ofreció. todo era risas y sonrisas mientras al fondo de
3. podían escuchar las notas de alguna canción que se me escapa de la memoria en este momento. la aguja del velocímetro se quedó estática
4. en el 120, la oscuridad se hizo presente y con ella, la imperiosa necesidad de obrar debido a la intolerancia a la lactosa que obvió
5. el protagonista al atipujarse de queso! en la primer gasolinera detiene la marcha para hacer lo que correspondía. nuevamente actuando con
6. arrebato y sin medir las consecuencias se dejó ir como qués macho al baño sin percatarse que, como en Venezuela, el papel paca no alcanzó
7. es así como recurre a su ingenio, y agradeciendo a urbano madel por su consejo del día, procede a despojarse de uno de los tres calzones
8. que posee para culminar con el aseo correspondiente. la pena de dejar expuesta la pieza de seda (manta) lo obliga a ocultarla dentro
9. del depósito de agua. tamaña sorpresa se habrá llevado la siguiente persona en utilizar el baño al jalar la manecilla!! FIN.
autor: @cgarciag
1. La presentación de no sé qué número de la Revista Íncubus era en la bodeguita.
2. Yo vivía en Chimaltenango y sabía que no podía quedarme muy tarde.
3. Llegué puntual a la cita, pero como no empezaba el asunto, le dije a Fredy que me vendiera la revista por adelantado.
4. Le pagué con un billete de 50. Él no tenía vuelto, así que acordamos que se lo pediría cuando me fuera.
5. Media hora después caminé hacia la cuarta avenida, donde tomaba el bus hacia la 20 calle.
6. En la 20 calle se parqueaban las camionetas que me llevaban a Chimal. Era un lugar famoso porque asaltaban.
7. A mí nunca me han asaltado en la ciudad de Guatemala pero esa vez estuve cerca.
8. Estaba parado en la cuarta avenida, esperando el bus, cuando un chavo de los pegamenteros se acercó caminando.
9. "Dame todo tu pisto", me dijo.
10. Yo le dije: "No tengo" y me metí las manos a la bolsa del pantalón.
11. Así me di cuenta que de verdad no tenía pisto, que no le había pedido mi vuelto a Fredy.
12. "Va pues, tranquilo, no te metás las manos a la bolsa", me seguía diciendo el chavo.
13. Literalmente me saqué las bolsas del pantalón y así le demostré que no tenía dinero.
14. El chavo siguió su camino. Yo regresé a la bodeguita a pedirle mi plata a Fredy y llegué a mi casa sin novedad.
15. Nunca pude agradecerle al compa su amabilidad de recordarme que no llevaba efectivo.
16. Fin.
"VIDA PERRA"
Autor: @josejoaking
1. Cuando éramos pequeños con mi hermano tuvimos una chihuahua llamada Canela. Fuimos felices con ella.
2. Murió cuando todavía éramos patojos. Metimos el cadáver en una caja de cartón.
3. En la caja pusimos frases con marcador: ¡Adiós Canela! ¡Te extrañaremos!
4. Junto con mi hermano y un amigo entre risas hicimos una procesión funeral, cargando en hombros la caja.
5. Fuimos al barranco y tiramos la caja.
6. Aunque la extrañé no recuerdo haber sentido tristeza por la muerte de la Canelita.
7. Años después, ya adultos, a mi hermano le regalaron un perro, el Pichu.
8. El Pichu siempre me ladraba cada vez que yo llegaba a casa de mi hermano. Llevó un tiempo hacerlo amigo.
9. Es un alma libre, sale a la calle cuando quiere y vuelve cuando quiere. Sus ladridos son sonoros.
10. Cuando ya me había hecho su amigo y llegaba en carro y me lo encontraba en la calle le bocinaba.
11. El Pichu me reconocía y reconocía al carro. Corría a la par del carro algunas cuadras, contento.
12. Cuando estacionaba frente a la casa de mi hermano, se paraba en sus patas traseras y se asomaba por la ventanilla, con la lengua de fuera.
13. Ahora el Pichu está viejo y muy enfermo. Parece que se muere. Ya no ladra tan fuerte.
14. Cuando muera el Pichu, esta vez sí me dará tristeza. FIN.
June 09, 2013
Paula, Isabel Allende.
De la escritora Isabel Allende he dicho varias cosas. Entre ellas, que el mejor libro fue Afrodita y también que me negaba esquizofrénicamente a leer Paula. Tenía mis razones, aunque usted no lo crea, entre ellas que siempre he detestado que alguien haga misas y piñatas a causa de una tragedia y que por supuesto saque provecho (dinero) de la víctima y que seduzca al lector morboso. Estoy equivocada, o como quièn dice se me escapó un pescado de la red, intento atraparlo pero se me desliza de las manos.
El pez por la boca muere dice el refrán, refrán que me alcanzó y me pescó, ahora soy yo la que está en la red. ¿Cómo vine a parar aquí? No sé, sólo sé que estoy leyendo Paula. Que lucho como ese pescado intentando regresar al mar, a vivir entre las aguas a luchar con otros monstruos de mar gigantes, a esconderme entre las cuevitas o entre las anémonas lo que me llevaría a ser un pez payaso, lo más raro de todo es que no sé nadar, quedo descartada como pez, pero no de payaso. (sigamos. . .)
Tengo una calcomanía que dice: "ser payaso es exponer el alma al viento frío, desnudarse de manera total para que el otro que vea todas las debilidades que tenemos dentro" -no sé quién lo escribió- sólo sé que esto aplica ahora que leo a Isabel Allende en Paula.
Todas las personas que conozco y leyeron el libro han llorado, y cómo no, el principio es triste. Muy triste. Isabel Allende nos comparte su sufrimiento desde el primer párrafo, su hija en coma y ella le dice: "hija si tu resistes yo también resistiré", como un viento frío, así comienza, asi expone al lector que no está en una novela inventada, el lector lee a una madre. El lector se quedó desnudo. Expuesto.
El lector, -y antes que siga hablando en tercera persona como "desordenada mental" debo decir que el lector soy yo y quién se identifique- familiarizado con la escritora debe sentirse muy privilegiado al saber que no llorará solo y que conocerá un estilo de narración único y que tomado desprevenidamente soltará la carcajada. Del llanto al descubrimiento de un linaje. Creo que se nos caerá el maquillaje. Introspección le llamaré a la primera parte.
P.D. cuando avanze en la lectura, avanzaré en la reseña. Arrieros somos. . .
P.D. 2: ¡He dicho!
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