March 01, 2009

Mista'peo -3-



En sí las puertas podrían ser el mayor simbolismo de la arquitectura de la accesibilidad -por decir algo-. Un lugar que carece de ellas es un vacío que nadie quiere conocer, porque no hay manera de curiosear por mucho que adentro esté el mayor de los tesoros.


Por eso se dice de las oportunidades que son como puertas de acceso al éxito. Los poseídos por la fe en una vida eterna colocan al mismo San Pedro con llaves de la puerta al Paraíso. No dejen de creerme, pero consta en escrituras que un ángel con la espada vengadora vigila las puertas del Edén. Es más, el Caballo de Madera de la Odisea, debió tener una puerta que condujo a aquel montón de cristianos (un decir, un decir) a Troya. Continúando en que en todos los relatos épicos aparece una puerta gigantesca sujetada con cadenas por arriba y son abiertas únicamente para el paso del ejercito o el Rey.

Son tan necesarias las puertas que hasta existen las invisibles que nos obligan a respetar y se abren con sellos de embajadas.

El ser humano también las tiene y cuando se abren muchas veces lo expone desnudo al exterior, así como el Hombre de Vitruvio, nanómetricamente medido y explorado. Es ahí donde corre el mayor de los riesgos, espantarse de su desnudez o contemplar la figura más perfecta diseñada hasta el día de hoy. Lo curioso de todo es que se sigue intentando abrir las puertas de los otros, mientras la nuestra, la que debería ser más importante, queda entreabierta por miedo a salir o entrar.

Cuando a Ivan Karamazov, se le abrió la puerta de la locura sufre una alucinación que lo lleva a encarar sus dudas espirituales, su alma se debate entre la imágenes decisivas sobre lo que más adelante fundamentará su fe y sus convicciones. Ahí no solo está el Gran Inquisidor, sino también una de las mayores figuras de fe que ha caminado sobre esta tierra. ¿Qué se esclarece después que hemos abierto una puerta como esa?

Cuando un líder 'carismático' de la talla de Hitler, aparece en el cuadro mundial, se dice que el Infierno abrió una de sus puertas y dejó salir una criatura maléfica capaz de concentrar su toda su energía hasta llegar a lo que anhela. Buscamos puertas fuera de la atmósfera o en laberintos espirituales que hayan escondido semejantes modelitos, pero poco pensamos en que la humanidad está aún inválida y sufre sus propias concecuencias.

Se intenta abrir puertas con ritos, con llaves mágicas, nos pasa a veces como Alicia que abrimos puertas a lugares donde nos creemos muy grandes para entrar y pues hay lugares donde el ego desmedido no cabe. A menos que el brebaje de BÉBEME, aún se encuentre arriba de la mesa de tres patas.

He dicho!




photo: archivo personal.

11 comments:

el Kontra said...

Muy buen post estimada ciudadana de Masada, me gusto mucho lo que decis del Hombre de Vitruvio y sobre nuestras puertas sobre las cuales, aparte del miedo que mencionas, también solemos dejarlas descuidadas sin un control consciente de quien entra y quien sale.

Muchos saludos ;)

jose lopez said...

¡Hola! estoy muy bien, estoy alejado de estos lares porque estoy terminando mi tesis y deseo graduarme este año.

¿las puertas?

Que importante es entender, me parece, cuando le cierran o nisiquiera le abren a uno la puerta. Respetar este asunto nos hace muy dignos.

Igualmente nosotros como dueños de nuestras propias puertas tomamos la decisión de aperturarlas o cerrarlas. Por cierto que esto de la apertura tiene la ventaja que también nos permite expulsar.

Me parece que la importancia de las puertas es precisamente su flexibilidad. Flexibilidad que esta al servicio de nuestra propia libertad.

Aún el asunto de Dios, es según las escrituras, cosa de que él toca nuestra puerta.

Eso sí, las puertas que no son nuestras también son una invitación a ser tocadas, claro, con cierto respeto.

Luego y, como hablás de la fe, y en relación con tu "Mista´peo -2", hay algo de lo que me he dado cuenta:que el mayor enemigo de la fe no es la ciencia, ni siquiera la razón, es el MIEDO; bien lo sabían Torquemada y Lutero,

Gracias por preguntar, te envio mis respetos y un beso, deseo que vos también estes muy bien.

Nancy said...

Coincido con mi querido Kontra. Yo las puertas en mi casa las tengo de adorno. Soy medio claustrofóbica y medio despistada, así que por una u otra razón a veces las puertas se quedan abiertas... Y no digamos las puertas de mi corazón...
Apapachos. Y por cierto hay un premio para ti en mi blog.

EDS said...

Simplemente necesarias e indispensables, pues aunque se puede entrar por las ventanas, es muy incómodo. En cuanto a los otros, si vemos una ventana abierta, lo más que podemos hacer es asomarnos a ver el interior; pero una puerta abierta no solo invita a ver, sino a entrar.

Abrazos mi querida primísima.

la-filistea said...

Pasaba cerca de mi casa y ví esa puerta que hacía contraste por ser una antigua junto a la modernidad de las otras.
El color, la manija, la bombilla y hasta esa maceta sin vida vegetal como para no pensar que hay pensar que ha pasado el tiempo y esa puerta permanece ahí con el antiguo modelo.

Por eso fijate Kontra, pensé en lo importante que fue que alguien remodele su casa pero siga teniendo la misma puerta algo así como el relieve del Hombre de Vitrubio, que a pesar de los años aún causa controversia.

Salud!

Jose Lopez!
Avisás cuando te gradues pues, para echarnos el respectivo brindis :o)

Fijate que uno de las frases más tzingonas para mí dichas por Jesús, fue aquella que "llamad y se os abrirá" es como saber que los esfuerzos no son en vano jamás!

Y sobre el miedo lo que pasa es que la mayoría de veces inmoviliza al menos en eso hay una graaan desventaja. Felicitaciones por el estudio pues y me alegra saber que todo está bien con vos!
Gracias por hacer tiempo y pasar!

Cuidado Nancy! mirá que en Guatemala una puerta abierta es un peligro! y no sé Nancy pero no te has dado cuenta que a veces dá mas pena abrir la puerta de uno mismo?

Gracias por el premio tenés buen ojo.

Primo: Hell Yeahh!! la curiosidad es una de nuestras mayores armas, de hecho yo apuesto que como humanidad hemos llegado a avanzar por eso mismo. Por saber que hay más allá.

Cuidate!

Miss Penny Lane said...

Cómo me gusta leerte vos! me siento medio ignorante de algunas cosas de las que hablas jejeje... pero eso es lo bonito. Así aumento mi acervo...

hay vos.... yo tengo una puerta cerrada y a pesar que le dan golpecitos me niego a abrirla... no tenés pociones para eso?

besitos linda!

Johan Bush Walls said...

Ha dicho maestra, que bien escribe usté, ya sé que todo mundo se lo dice, pero quizá mis palabras abran alguna puerta suya, y me deje entrar, yo el pretencioso, ya sabe que escribo pajas solo por escribirlas.

Ya en serio, hay veces que no importa si las puertas se abren o permanecen cerradas, ya lo dijo el gran filósofo mexicano, "la puerta negra sale sobrando".

Salú pue.

Alfonso said...

Le dejé un diezmo en mi blog :)

CHC said...

Las temidas puertas del infierno son ideograma del miedo, que ha obligado a millones por generaciones, a hacer el bien para no tener que pasar bajo de sus umbrales jamás.

Recordemos que muchas puertas se abren y se cierran, siempre y cuando así lo deseemos.

Un abrazo.

la-filistea said...

Miss Penny Lane:
No será que a tu puerta le falta 3-en-1, y está 'atorá'. :-)
besitos también!

Johan:
La graan ya no hay caballeros en este mundo cruel, ahora resulta que yo tengo que abrir la puerta. No jodás...
Pero yo creo que una puerta que sale sobrando, sería irreal no?

Chachi:
Qué pasiones! Pero ese temor se está acabando, de pronto los seres humanos llegamos a tener tal grado de maldad que parece que ni a las puertas del infierno tememos!.

saludos!

GUSTAVO A. ABRIL said...

Me admira su seriedad, señora Filistea. Muy bueno su texto. La puerta es,por excelencia, el ícono del derecho discrecional al uso de la propiedad, y sólo es superado por el dintel, como elemento fundamental de la arquitectura.

SALUDOS DESDE EL SILENCIO (del Mapache, no el de Neto)